Profesorado

Crecemos consolidando. Estabilización, carrera y mérito.

Reforzar y apoyar a la plantilla docente, estabilizar los contratos en situación de precariedad y reivindicar una mayor equiparación salarial:

Las medidas impuestas por los Gobiernos central y autonómico durante la reciente crisis económica han aumentado significativamente la precariedad laboral en nuestra universidad. Como era previsible, el empeoramiento en las condiciones de trabajo ha afectado especialmente a los colectivos menos estables. Por ello, es prioritario atender a las reivindicaciones del profesorado no permanente, desarrollando un plan de estabilización y consolidación que reduzca la bolsa de interinidad creciente y elimine las limitaciones que están dificultando el desempeño eficaz de sus labores de docencia, investigación y gestión.

De cara a una mayor funcionalidad de la plantilla de la Facultad, estimamos conveniente analizar y responder a los desequilibrios estructurales existentes, estudiando la situación de cada Departamento y las dificultades por las que pueda atravesar a la hora de cumplir con sus encargos docentes. Nuestro compromiso pasa por proveer soluciones que se traduzcan en una distribución equitativa de la carga docente, mediante la estabilización de los estamentos no consolidados, la promoción de los profesores acreditados y la creación de nuevas plazas.

El aseguramiento y la mejora de la función docente requieren un sistema de retribuciones justo y eficaz. En este momento, el agravio comparativo existente con los empleados públicos de otras comunidades autónomas es manifiesto. De ahí la necesidad de instar a la CRUMA y a nuestro Rector para que garanticen los derechos retributivos de su personal docente y exijan a la Comunidad de Madrid la compensación de las diferencias salariales actuales, así como el reconocimiento de nuestra productividad mediante la reposición de las partidas destinadas a un complemento adicional no consolidable por méritos evaluables de carácter individual y singular.

Los contratos de profesor asociado debieran obedecer a la realidad para la que fueron creados: el enriquecimiento de nuestro espacio académico con la experiencia de profesionales de prestigio externos a la universidad. No obstante, esta figura contractual no siempre ha respondido a esa idea y oculta en algunos casos a investigadores y docentes altamente cualificados con una carrera académica acreditada. Por ello, proponemos un programa de seguimiento y consolidación que valore la trayectoria de estos profesionales, así como la de los contratados postdoctorales Juan de la Cierva y de la Comunidad de Madrid, con el objeto de mejorar sus condiciones laborales y sus posibilidades de vinculación a la universidad de una manera reconocida.

Después de las congelaciones y bajadas de sueldos de los últimos años y las muy exiguas subidas recientes, urge que las aportaciones del PDI a la docencia, gestión e investigación sean reconocidas en próximos ejercicios con una subida salarial progresiva y lineal aplicable a todo el colectivo y, muy especialmente, a los estamentos peor remunerados. Promoveremos, por tanto, aquellas políticas que se encaminen a recobrar el poder adquisitivo perdido durante la crisis económica y que reivindiquen la elaboración y el cumplimiento de un plan plurianual de incremento gradual de las retribuciones.

La contratación de investigadores postdoctorales de prestigio reconocido puede ser un modo oportuno de enriquecer, ampliar y consolidar nuestra plantilla docente. Son muchas las áreas de la Facultad que no han encontrado hasta ahora respuesta a sus necesidades en el programa Ramón y Cajal. Por ello, desde el respeto a la autonomía departamental, creemos del mayor interés fomentar y participar activamente en la elaboración del programa Tomás y Valiente para la captación del talento en Humanidades y Ciencias Sociales que prevé desarrollar el actual equipo de gobierno de la universidad

El estatuto vigente del personal docente e investigador en formación no da cuenta de la compleja realidad de los trabajadores de este estamento. Consideramos necesario que el PDIF y los profesores Ayudantes tengan la misma consideración laboral. Por ello, estimamos oportuno apoyar sus reivindicaciones en pro del establecimiento explícito de un convenio marco que ampare por igual a ambos colectivos y equipare sus derechos y obligaciones.

La aplicación de la tasa de reposición durante los últimos años se ha traducido en un envejecimiento notable de la plantilla. Dicha situación hace muy recomendable un plan de renovación gradual que garantice que nuestra Facultad disponga del profesorado necesario y con la preparación idónea antes de las previsibles jubilaciones. Para ello, es necesaria la configuración de una plantilla estable que incorpore a jóvenes doctores, conforme a criterios de equilibrio y mérito, a plazas que favorezcan y aseguren la continuidad de su carrera académica.

La carrera académica. Reconocer y estimular las trayectorias profesionales:

La falta de reconocimiento de las actividades docentes, investigadoras y de gestión que realiza el PDI, unida a la intensificación creciente de estas tareas durante estos últimos años, ha generado una situación de descontento e incertidumbre laboral y académica que precisamos revertir. Para responder a ese estado de cosas, proponemos un plan de promoción profesional claro, transparente y basado en el mérito que regule el acceso, el desarrollo e impulso de la trayectoria académica, las condiciones de trabajo y la orientación docente e investigadora. En ese sentido, asumimos como un reto prioritario de nuestro programa habilitar un modelo de carrera académica que garantice una progresiva promoción, de manera individualizada, sobre la base de criterios objetivos y reglados.

Para favorecer el equilibrio de nuestra plantilla docente y resultar más competitivos en la consecución de proyectos de investigación en los ámbitos nacional e internacional, la dotación de plazas de titular y catedrático de universidad es primordial. La asignación de dichas plazas a los departamentos y áreas de conocimiento específicos ha de llevarse a cabo conforme a criterios de valoración de las candidaturas enteramente transparentes, relativos exclusivamente a méritos individuales del profesorado, objetivos y basados en el acuerdo mayoritario de la universidad. Uno de nuestros objetivos medulares será promover ese clima de deliberación y consenso.

Los errores e incoherencias en el diseño de la carrera docente en la universidad española son palmarios y han desembocado en la ausencia manifiesta de un sistema claro de promoción. En este contexto, los nuevos criterios que se están aplicando a la acreditación previa de los futuros candidatos a plazas de profesorado son de todo punto inaceptables, perpetúan y agravan los problemas subyacentes en los criterios anteriores, las malas prácticas vinculadas a la falta de transparencia del proceso y elevan la cantidad y calidad del número de méritos necesarios para la acreditación a cotas que difícilmente podría haber alcanzado la inmensa mayoría de los profesores ya acreditados. Para evitar este evidente agravio comparativo y los efectos indeseables de la aplicación, en períodos distintos, pero muy próximos entre sí, de modelos de promoción abiertamente irreconciliables, consideramos imprescindible instar a nuestro Rectorado para que, en el marco de la CRUE y la CRUMA, exija la modificación inmediata de los criterios vigentes.

Apostamos por llevar a cabo políticas activas que detecten los desequilibrios de género existentes en nuestra plantilla docente y que, de forma integral, consensuada y coordinada, remuevan los obstáculos que estén impidiendo o dificultando la igualdad de oportunidades. En colaboración y diálogo continuados con la Unidad de Igualdad de Género y la Comisión de Políticas de Igualdad, encargadas de fijar las líneas programáticas de la UAM en este ámbito, promoveremos aquellas actuaciones que coadyuven a eliminar la disparidad de trato en todos los ámbitos de nuestra Facultad.

A todas luces, la burocratización creciente de la actividad del PDI está suponiendo un lastre importante para su labor docente e investigadora. Un mejor desempeño de sus tareas precisa que el exceso de tareas administrativas que sufre el colectivo en la actualidad sea paliado mediante una simplificación sustancial de los procesos y procedimientos vigentes. Por ello, proponemos, como una línea prioritaria de nuestro programa, el desarrollo de un plan de eficiencia en la gestión académica de nuestra Facultad que refuerce, con la colaboración del PAS, el apoyo administrativo a nuestras titulaciones.

El reconocimiento en términos de horas/créditos de todas las actividades desarrolladas por cada profesor/a es fundamental para promover una distribución equitativa de nuestras tareas y responsabilidades. Para ello, resulta imprescindible que el futuro PAP prevea criterios generales acordados por la universidad y, con el fin de atender a la especificidad de nuestras áreas de conocimiento, baremos diferenciados que reconozcan la singularidad de las labores que lleva a cabo la Facultad de Filosofía y Letras, en particular en lo relativo a la evaluación de las actividades de carácter investigador, de innovación y de transferencia.

Véase Gabriel Aranzueque