Organización y secretaría académica

Eficiencia, transparencia y buenas prácticas

Toda acción organizativa lleva consigo un inherente rasgo ético, tanto en su desarrollo como en sus implicaciones, además de en su concepción. Somos conscientes de que la gestión de un centro académico del prestigio y de la potencialidad como nuestra Facultad de Filosofía y Letras exige una denodada voluntad de esfuerzo por el bien común. Sin embargo, no es suficiente en una sociedad como la de hoy aquietarse en el gesto y en la palabra, sino que también es imprescindible someterse a la mirada evaluadora de la comunidad. Desde esta perspectiva, nuestro proyecto implica la aceptación de la transparencia como señal inequívoca de la entrega en la labor y de la responsabilidad en la acción. Además de esta actitud en la gestión, caminaremos a la par que la Estrategia UAM 2025 y potenciaremos las buenas prácticas transversales que favorezcan el respeto y el apoyo a la diferencia, la adaptación de las estructuras organizativas hacia la mejora continua, la estimulación en la participación de los órganos estructurales de la Facultad y la rendición de cuentas.

Nuestra Facultad cuenta en la actualidad con una amplia oferta formativa configurada por 13 grados, 3 dobles grados, 20 másteres y 8 programas de doctorado. Durante estos últimos años, la implementación de todos estos títulos universitarios ha significado un aumento de la complejidad organizativa, complejidad cuya carga ha recaído en la asunción de dicha gestión académica por parte del profesorado y el necesario apoyo del personal de administración y servicios. Con el objetivo de dar accesibilidad y transparencia a todos los procesos administrativos y de gestión académica, proponemos la construcción de un mapa de procesos de la Facultad de Filosofía y Letras. Esta acción nos proporcionará en su desarrollo un diagnóstico de las acciones y de las funciones, de las estructuras y de la configuración de sus actividades, de los agentes y de los demandantes, en definitiva, nos proporcionará una magnífica oportunidad para valorar la articulación de nuestro centro y, de este modo, formular mejoras para simplificar su funcionamiento y, en consecuencia, reducir la burocracia.

Un centro como el nuestro, tan rico en su diversidad de estudios, requiere en su organización que la comunicación sea operativa y funcional, esto es, que la información que se reciba y que se transmita simplifique las acciones que todos los agentes deben desempeñar. En este sentido, un importante lugar lo ocupa la elaboración de un calendario académico que sea lo más claro y eficaz posible. A nuestro favor contamos, por ejemplo, con el hecho de que a partir de los próximos cursos académicos las clases comenzarán para todos los estudios de grado durante la misma semana, una vez que se eliminará la prueba de evaluación de acceso a la universidad en la convocatoria de septiembre. Pero hay otros elementos que tendremos en cuenta en la unificación del calendario académico, como las fechas de asignación de tutores de TFG y de entrega de las evaluaciones de los mismos a los respectivos coordinadores, ya que en la actualidad es posible que un mismo profesor esté dirigiendo varios Trabajos Fin de Grado en diferentes titulaciones y para cada una de ellas la entrega de la evaluación sea en fechas distintas. Albergamos la fuerte convicción de que un calendario unificado y elaborado armónicamente junto con las Comisiones Técnicas de Seguimiento que, a su vez, incorpore la opinión de los estudiantes nos hará caminar hacia una simplificación de los procesos y una planificación funcional.

Con la implantación del RD 1393/20017, las Comisiones Técnicas de Seguimiento de los títulos, en coordinación con los Departamentos, han desarrollado un papel fundamental en los procesos de implantación, desarrollo, seguimiento y acreditación de las enseñanzas. A día de hoy, la interacción entre departamentos y CTS ha funcionado bien, tal y como demuestra la reciente acreditación de nuestras titulaciones, tanto para los grados vinculados a un solo departamento como para los grados interdepartamentales. A ello ha contribuido sin duda la estructura de apoyo administrativo que se ha ofrecido desde los departamentos a las CTS, mediante la asignación de un grupo de gestoras de referencia a cada título, implementada por el Administrador Gerente de la Facultad. En esta nueva etapa, es necesario asegurar el buen funcionamiento de esa red de apoyo y reforzarla en los grados interdepartamentales que no disponen de un área de conocimiento reconocida como tal en la estructura general de la Facultad, con el fin de que puedan funcionar, a todos los efectos, en las mismas condiciones que el resto de titulaciones.

En términos generales, la estructura general de los departamentos de la Facultad se ha adaptado bien a la nueva organización de los estudios. Sin embargo, se da la circunstancia ciertamente anómala de que uno de nuestros Grados, Traducción e Interpretación, no dispone de un área de conocimiento o de un departamento o sección de esta denominación, lo cual repercute tanto en la situación del profesorado (a efectos del reconocimiento de su especialidad) como en los estudiantes (que padecen la “deslocalización” administrativa del grado). En distintas ocasiones, se han valorado posibles soluciones, consultando a los departamentos implicados en el título, todas ellas condicionadas hasta ahora por la imposibilidad efectiva de crear un nuevo departamento. Una de ellas fue el nombramiento de un Delegado del Decano para el Grado de T&I encargado de la coordinación de la CTS. En esta nueva etapa, es necesario seguir pensando en soluciones a corto y medio plazo que garanticen la continuidad de la estructura actual de los departamentos y permitan la adscripción de estos estudios al área de conocimiento a la que pertenecen, mediante la creación de una sección interdepartamental o de un departamento, si se consigue el consenso necesario dentro de la Facultad y el visto bueno del Equipo de Gobierno.

Por la dimensión y las características de nuestra Oferta de Estudios, la organización de los horarios de grado entraña una gran complejidad debida al cruce de grupos en distintas titulaciones, a la oferta de dobles grados y a la diversidad de las optativas que dan lugar a distintos itinerarios de especialización dentro de cada título. En los últimos años, desde la Secretaría Académica de la Facultad, siempre en coordinación con las CTS y los Departamentos, se han desarrollado acciones de mejora encaminadas a subsanar eventuales deficiencias en los horarios (superposición de optativas de un mismo itinerario, presencia de huecos sin docencia para algunos grupos de lenguas, etc.) que han permitido mejorarlos progresivamente. Es necesario seguir incidiendo en estas acciones, con el fin de optimizar nuestra planificación horaria y garantizar a los estudiantes el máximo aprovechamiento del tiempo que pasan en la Facultad para el desarrollo de las actividades presenciales.

Véase Mauro Jiménez