Gestión académica

Simplificar procesos y procedimientos para paliar la burocratización de la actividad del PDI

La excesiva burocratización de la gestión universitaria es sin duda uno de los efectos colaterales de la implantación del EEES que más gravemente afectan al profesorado universitario. La dedicación del PDI a la gestión académica requiere una gran implicación en tareas a menudo meramente administrativas y un tiempo que se sustrae de su actividad docente e investigadora, aspectos esenciales de su desempeño profesional. Aunque la burocratización de la actividad académica es un problema “universal” que trasciende el ámbito de la Facultad y viene determinado por el nuevo modelo de universidad, se hace necesario desarrollar un Plan de eficiencia en la gestión académica de nuestro centro, que, a partir de la experiencia de los últimos años y desde una reflexión común entre PDI y PAS, nos permita simplificar procesos y procedimientos, reforzar la estructura de apoyo administrativo a las distintas titulaciones y establecer formas de trabajo más cooperativas a todos los niveles.

Uno de los aspectos más negativos del desempeño de cargos y tareas de gestión ha sido la ausencia de criterios generales acordados por la universidad en relación al cómputo y al reconocimiento de estas actividades en la dedicación total del profesorado. El futuro Plan de Actividades del Profesorado contempla los distintos cargos académicos y actividades de representación cuyo desempeño llevará asociado un cómputo de horas, en tanto que actividades complementarias de la docencia y la investigación, en la dedicación total del profesorado. Su aplicación en el contexto de nuestra Facultad deberá servir para promover una distribución más equitativa de estas tareas en el plano individual (para reequilibrar la carga total de trabajo de cada docente) y colectivo (para una mejor distribución de las responsabilidades de gestión entre todos los docentes).

La figura del coordinador/a de título desempeña una función primordial en el actual modelo universitario. Sobre él recae la responsabilidad de asegurar el buen funcionamiento del título, desde la organización docente al seguimiento continuo de la calidad, de cuya consecución depende en gran parte el éxito en la acreditación de los títulos seis años después de su implantación. En este contexto, se hace imprescindible reforzar y reconocer la labor del coordinador de título en grado, máster y doctorado. En el futuro Plan de Actividades del Profesorado, el cargo de coordinador de título lleva asociado un porcentaje de hasta el 30% de dedicación y el correspondiente número de horas computable a su actividad (hasta 495). Por el tiempo de dedicación que se le reconoce y la responsabilidad que conlleva, es muy necesario dotar de un complemento salarial al cargo de coordinador/a, en correspondencia con los que se perciben por el desempeño de cargos académicos de similar responsabilidad y dedicación.

Véase Gabriel Aranzueque