Espacios e infraestructuras

Apostamos por la expansión y la modernización de los espacios de nuestra Facultad

Nuestro edificio forma parte del “casco antiguo” de la UAM. En los últimos años, la necesaria modernización de los espacios de nuestra Facultad se ha visto gravemente condicionada por la crisis económica y los numerosos recortes que el Gobierno de la Comunidad de Madrid ha ejecutado en los presupuestos destinados a las universidades públicas. A pesar de ello, de manera continuada y con un coste muy ajustado, en nuestra Facultad se han llevado a cabo importantes reformas y mejoras que han permitido reestructurar espacios, renovar infraestructuras y equipamientos, y modernizar aulas y despachos. Ahora que se promete una situación más favorable, en parte gracias a la resolución favorable de las sentencias contra la CAM, pero también como consecuencia de la aplicación de la LEMES, aunque sea en sus presupuestos menos favorables, es el momento de solicitar un incremento de la partida descentralizada para mantenimiento e inversiones. Es evidente que nuestras instalaciones requieren una dotación presupuestaria más elevada que otros edificios del campus, construidos con posterioridad, y así lo debemos defender ante el gobierno de la UAM. Con estos nuevos fondos podremos atender a las siguientes necesidades:

  • Habilitación de nuevas aulas, sobre todo de gran tamaño.
  • Creación de nuevas salas de seminarios y reuniones, particularmente de tamaño intermedio.
  • Construcción de despachos individuales para profesores y grupos de investigación.
  • Adquisición de programas específicos de software necesarios para la docencia.
  • Renovación de los equipos de climatización en aulas de gran tamaño (aulas de informática)
  • Instalación y renovación de equipamiento electrónico en todas las aulas (enchufes, proyectores, pantallas, etc.)
  • Renovación de estructuras y equipamiento de los laboratorios de lenguas y audiovisuales.

Desde hace tiempo, la Faculta de Filosofía y Letras viene sufriendo limitaciones de espacios docentes y de investigación y reclamando el espacio necesario para el desarrollo adecuado de todas las actividades que se realizan en ella. En los últimos años hemos crecido de manera notable. Hemos alcanzado la cifra de 5000 alumnos entre Grado y Posgrado; los grupos de investigación son más numerosos y sus necesidades más complejas; el número de congresos, seminarios, jornadas y conferencias aumenta también cada año; nuestros departamentos acogen cada vez a un mayor número de profesores con contratos de visitantes, Ramón y Cajal, Juan de la Cierva, o procedentes de las Becas del Ministerio, de la Comunidad de Madrid o de nuestra propia Universidad. Esta situación, sin duda muy beneficiosa para nuestra Facultad, ha complicado considerablemente el problema de espacio que ya existía previamente. Se hace por tanto urgente emprender acciones para cubrir las nuevas necesidades de aulas, despachos, espacios de investigación y actividades de transferencia, mediante un plan de reestructuración y ampliación de espacios.

Al no haberse llevado a cabo, por diversas razones, la construcción de un edificio nuevo para la Facultad de Formación del Profesorado que nos habría permitido incorporar parte de sus dependencias a nuestra Facultad, los Decanatos de las dos Facultades vienen reclamando desde hace tiempo la adscripción del terreno ocupado por el pabellón B para la edificación de un nuevo proyecto docente y cultural, que dotaría a ambos Centros de los espacios que necesitan. En el presupuesto del año 2017 se incluye una partida de 100.000 euros para financiar el proyecto, y en los últimos Consejos de Gobierno, los Decanos han insistido en la necesidad de abordar cuanto antes la construcción de un nuevo edificio, cuyo coste redundaría en mejoras evidentes para el desarrollo de las dos Facultades. La respuesta del equipo rectoral ha sido hasta ahora muy favorable. Insistir en esta reclamación es objetivo prioritario de este equipo, con el fin de conseguir que se destine a este proyecto parte del dinero que va a recibir nuestra Universidad gracias a las sentencias favorables contra la Comunidad de Madrid (59 millones la primera, 19, la segunda).

La UAM forma parte de REUS (Red Española de Universidades saludables) y de REMUS (Red Madrileña de Universidades saludables) que promueven iniciativas y directrices para aplicar medidas que contribuyan a favorecer un entorno saludable y sostenible. La oficina EcoCampus tiene especial implicación en el mantenimiento del campus como territorio sostenible y promueve actividades relacionadas con la sostenibilidad, en colaboración con la oficina de Acción Solidaria y Cooperación y el Voluntariado Ambiental de estudiantes. Desde la Facultad nos proponemos reforzar nuestro compromiso con un entorno laboral saludable y sostenible, emprendiendo acciones relacionadas con el bienestar de la comunidad y el respeto al medio ambiente, que promuevan el cuidado del campus y de nuestras instalaciones, la utilización razonable de recursos y el ahorro de consumo de luz, agua y papel.

La UAM se distingue por ser una universidad pionera en la atención a la diversidad funcional de las personas, desde la perspectiva de los valores y de la educación inclusiva. Nuestro edificio, construido en un contexto muy diferente, se ha reformado de manera sustancial para convertirse en un espacio inclusivo, mejorando su accesibilidad a todos los niveles, eliminando barreras arquitectónicas y habilitando 15 aulas para estudiantes con diversidad funcional. El número de estudiantes con discapacidad se ha duplicado en los últimos dos años y nuestro centro es el que acoge a más estudiantes con diversidad funcional. Por ello, es necesario seguir cuidando esta atención a la pluralidad de situaciones y necesidades con el fin de garantizar la plena integración de todos los estudiantes en la vida académica.

Véase Mauro Jiménez